Oigo los cantos del peligro acercarse. Siento tu respiración
en mí nunca. Ambos sabemos que pronto llegará. Ambos sabemos que serás tú o
seré yo.
No pienso rendirme, eso no se hizo para personas como yo.
Siento decirte que emplearé todos mis recursos, todo lo que esté en mis manos.
Esto parece el final que siempre deseaste, el colofón de una
historia fragmentada por el rencor. Siempre supe que tú tampoco abandonarías
esta lucha que nos está costando la vida, este enfrentamiento que nos ahoga un
poco más cada día. Soy digno de ti, eres digno de mí.
Cuando las luces se apaguen y el silencio se apodere de
nosotros será ese el instante el que todo acabe, con la destrucción que ambos
hemos cultivado. Y aunque consciente de todo ello, no hay vuelta atrás. No quiero
volver atrás.
El elemento que un día nos unió es lo que causará nuestra
muerte, pero una vez más, lo haremos juntos.
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